Archivo para la categoría El siglo XIX

La dona artista i el poder: homenatge a Camille Claudel

Os dejo una charla interesantísima sobre la relación entre mujeres y poder y sobre la vida de la gran escultora Camille Claudel (1864-1943):

La dona artista i el poder: Homenatge a Camille Claudel

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Paul Gauguin: “La visión tras el sermón” o “La lucha de Jacob con el ángel”

Ha habido un error que intentaremos solucionar cuanto antes. El texto no se ve directamente pero lo podéis encontrar en el siguiente enlace:

LA VISION TRAS EL SERMON O LA LUCHA DE JACOB CON EL ANGEL

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“Noche estrellada” de Vincent Van Gogh

No recuerdo bien cuando comencé a sentir curiosidad por la obra de Vincent Van Gogh pero sí recuerdo que los primeros cuadros que vi me causaron una gran impresión por la fuerza que de ellos se desprende. Sus trazos, el grosor de la pintura, la forma de mostrar paisajes y situaciones, incluso las representaciones de lo más cotidiano o de lugares tan lúgubres como los sanatorios en esa época desprenden una fuerza y una calidad del color inusuales.

De toda su obra es muy difícil destacar una como la mejor pero para mí sí hay una que no deja de asombrarme. No es ninguna de sus pinturas coloristas, donde muestra el sol en plenitud, o los campos y las flores con el esplendor propio de la naturaleza, es todo lo contrario, uno de sus cuadros nocturnos, y quiero remarcar lo de nocturno, porque ello no significa que sea oscuro o falto de detalles, nada más lejos.

En la “Noche estrellada” la naturaleza estalla, despliega su energía y exhibe todo su esplendor. La oscuridad propia de la hora de la noche que representa la obra se rompe con la luz que desprende ese magnífico cielo.

De esta obra pueden sacarse muchas impresiones, hay quien otorga un papel predominante a los cipreses, el propio Van Gogh en una de las cartas que le dirigió a su hermano Theo le dice: “nadie ha pintado nunca los cipreses como yo”, y es cierto, nadie hasta entones lo había hecho de esa manera, tampoco nunca nadie había pintado un cielo como ese y hasta los más entendidos en su obra tienen diferentes puntos de vista sobre su significado.

Esta obra fue pintada en junio de 1889, durante el espacio de tiempo en que se recluyó en el sanatorio de Saint-Rémy en la Provenza y justo un año antes de su suicidio. Era el paisaje que contemplaba a través de la ventana de su habitación donde pasó largo tiempo debido a sus frecuentes ataques.

Para algunos críticos el cuadro representa una noche real, quizás entre el 14 y el 19 de junio, ya que hay notas sobre astronomía que dan como algo cierto la disposición de las estrellas tal y como están representadas en la obra. Para otros es la interpretación un tanto romántica del estado de ánimo del artista, de su punto de vista particular sobre la muerte representada por el ciprés y sobre el conjunto de ese paisaje, en el que la iglesia y los hombres quedan empequeñecidos ante la magnitud de los fenómenos naturales.

En el conjunto del cuadro hay quien también quiere ver la influencia de la formación religiosa de Van Gogh en la representación de los cipreses, como un alegoría a la iglesia y las estrellas como la representación del sueño bíblico de José que se relata en el Génesis (30,10), donde éste cuenta a sus hermanos que ha tenido un sueño en el que el sol, la luna y once estrellas se postraban a sus pies, y del que sus hermanos, tras conocer ese sueño, se muestran envidiosos de él y planean más tarde su muerte.

De lo que puede deducirse a simple vista y siendo sólo un simple observador es que la línea baja del horizonte da protagonismo al cielo y la presencia de los cipreses crea un punto de perspectiva imponente sobre la población y da profundidad al conjunto del que se destaca la iglesia. Por el lado derecho el cuadro se equilibra con la presencia de la luna-sol, dejando todo el protagonsimo al magnífico cielo estrellado. El volumen de la pincelada junto con los grandes remolinos crea una sensación de dramatismo en la obra, acrecentada por esos tonos de color azul, morado y amarillo, tan expresivos.

Por lo que sabemos de Van Gogh su vida fue una de las más dramáticas de los personajes que se han dedicado al mundo de la pintura, aquejado por algún tipo de desequilibrio no muy bien definido todavía, su angustia y su ansiedad, la pasión con que se enfrentaba a las situaciones más dispares, las emociones que todo lo que le envolvía le generaban y el intento de expresar todo este mundo interior dieron como resultado un volumen ingente de obras de arte entre dibujos y pinturas, todas cargadas de una expresividad y sentimientos difíciles de comprender.

Su poca capacidad para relacionarse con los demás no le ayudó a la hora de que su obra se valorara como tal y tuvieron que pasar muchos años para que se comenzara a tomar en cuenta su estilo, la fuerza de su trazo, la luminosidad del color y la expresividad interior que se aprecia en sus obras; en las que parece que las figuras o las imágenes adquieran vida propia y quieran formar parte activa de la historia que representan y que hacen que hoy en día esté considerado como uno de los grandes de la pintura de todas las épocas.

Yo quiero imaginar que ese ciprés alargado es el propio pintor, con sus miedos y pesadumbres, con el aislamiento que lo envuelve en su mundo interior, con ese aspecto de sombra oscura y alargada que se eleva hacia las estrellas llenas de luz y poder busando una respuesta a sus preguntas y un reconocimiento a su obra que nunca vio en vida, unas estrellas que sí lo ven, lo ven y lo hacen destacar en ese cielo turbulento que representa su vida y le dan el mérito que los demás le niegan, haciendo que los otros elementos del cuadro queden empequeñecidos ante ese ciprés. Las montañas, las casas e incluso las personas que las habitan, todo es una vaga presencia lejana ante ese ciprés iluminado por las enormes estrellas.

Tal vez Vincent mirando esas estrellas oyese en su imaginación algo así como “no importa, ellos ahora no saben apreciar tu obra, pero no lo dudes, ese momento llegará, la de ningún otro brillará tanto como la tuya y nosotras estaremos aquí para dar fe de ello”, y en verdad la dan.

 

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Hasta el momento del fallo del concurso “Escribir el arte” no se mostrará el nobre de los autores de los textos.

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Claude Monet: “Las catedrales de Rouen”

Claude Monet pintó Las catedrales “in situ” desde febrero de 1892, más tarde continuó la serie en febrero de 1893 y las volvió a trabajar en su casa de Giverny en 1894, por esta razón todas llevan la fecha de 1894. Se expusieron en 1895 en la galería de Durant-Ruel en París.

Monet quería que las catedrales estuviesen juntas como una serie pero hoy en día están repartidas por todo el mundo: Musée d’Orsay en París (5), Musée des Beaux Arts en Rouen (1), Musée Marmottan en París (1), Museum Fine Art en Boston (3), Washington (1), y el resto están repartidas por colecciones privadas.

Las catedrales son como el primer encuentro con una persona que nos atrae, a medida que se va conociendo se perfila de una manera u otra según nuestra luz interior en este caso mezclada con la del artista. En esta serie los diversos aspectos de Notre Dame están inmortalizados con la luz según el momento del día y los colores realzan además el lado místico que poco a poco nos invade.

Así penetramos en la paleta del artista que nos conduce a sublimar nuestros sentimientos con la sugestión de los propios del pintor en un momento parado en la continuidad del tiempo. Notamos el paso de la vida a medida que cambian los colores del día, la Catedral de Rouen cuyo dibujo ocupa casi toda la superficie del cuadro, se vuelve secundaria, es el soporte de la inspiración, exalta su alma y la del pintor.

Estamos en el corazón del Impresionismo que nos permite este viaje en el tiempo -una nueva relación con el tiempo gracias a los colores- el tiempo atmosférico (luz), el tiempo que pasa (mañana, tarde, noche, estaciones…)

La serie pintada por Monet nos transmite que con el tiempo que pasa la realidad cambia -pasa- y hay que captar cada vez el momento justo, que enseguida se vuelve momento del pasado.

El contemplador tiene la distancia perfecta para apreciar el conjunto que el mismo pintor no tenía por su cercanía al cuadro en el momento de pintarlo. Es la magia del Impresionismo y su apogeo que el genio de Monet supo regalarnos.

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Hasta el momento del fallo del concurso “Escribir el arte” no se mostrará el nombre del autor del texto

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Taylor: Visiones de la edad posromántica

taylor: Visiones de la edad posromántica

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El catálogo del Musée du Louvre

El Musée du Louvre es posiblemente el museo más importante del mundo y la meca de los amantes del arte. Su página web nos ofrece la posibilidad de buscar las obras de sus colecciones.

Búsqueda online de obras en el Louvre

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Plano e información del Musée du Louvre

Consulta y descarga aquí el plano del Musée du Louvre y la información necesaria para la visita.

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